
Hoy la noche se teñirá de rojo espeso -con el único fin de no robarle su hermosura tan oscura y tan sencilla-. ¿Será que la nueva sangre del mundo se debate para dejarnos en las tinieblas o traernos un poco de luz? ¿Habrá algo en el futuro si la luz se apodera de la noche? ¿En esta batalla habrá algún ganador?
Lo único que sé es que no me gustaría perder mi orco, las cadenas de los muertos que caminan a mitad de la noche penando angustiosos, y el sonido de los eslavones que repiquetea en mi cabeza para traer nuevas historias.
No quiero perder la sensualidad de las vampiresas, que vestidas de encaje y transparencias me muestran el camino a la lujuria, al sexo intermitente y corrompido, lleno de deseo, al pecado mismo... al camino del luzbel hedonista y oscuro, sacrilego de piel y huesos.
No quiero desaparecer sin los besos prohibidos de las ideas putas y rameras, del sabor a alcohol en la saliva y del estupor en la mente -no importa si es nuez o almendra-. No quiero tener que esconderme para las caricias furtivas a tu cuerpo, de antes de mutilarlo entre mis líneas y sonetos... no quiero perderme en la luz.
¿Qué será de los enamorados y los locos? ¿De los intelectuales estúpidos? ¿De la perversión feliz e irrisoria del mundo? ¿Qué será del tren de los desvíos y de las angustiosas soledades? ¿Desmejorarán los paisaje bucólicos y septentrionales en la pérdida de la razón? ¿Se enfriará la pasión por el placer sin las sombras protectoras? ¿Que hay de los lobos y las pécoras, de las hidras y las musas? ¿Los seres de ensueño serán los mismos tras el extravío de la noche? ¿Y los cadáveres exquisitos no se descompondrán por el efecto luminiscente? ¿Serán momias de luz?
¿Y la luna? Ya no será tan blanca, tan incandescente, tan mágica, tan redonda y llena de lujuria. ¿Qué será del amor que furtivo se cuela agazapado entre las sombras? ¿Y el misterio de los claroscuros?
El cielo ya no será el mismo... ¡y no me esconderé para tocarme!
El único que pierde es el voyeur, el que mira con los ojos desorbitados robándose las imágenes de la noche... quién vestirá de negro, ¿quién? ¿Quién alimentará los leviatanes y hechizos del Necronomicrón? ¿Quién terminará el bestiario del zoo del ser humano? ¿Y la crónica de los muertos, y la razón de la memoria de la piel? ¿Quién encontrará la escalera al cielo? ¿Quién nos llevará al paraíso más negro y más oscuro?
Prefiero la noche oscura, amalgamada de descesos, de insanes, de perversión, de desvíos, de amores, de angustias... de sueños: de ti -luna hechizo, luna muerta, luna mía, luna poesía-.





















