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viernes, 29 de mayo de 2009

Fotografismos de Eugenio Robleda

El abismo


I
El inicio del viaje al fondo del abismo
es caer,
caer,
caer en pos de la razón
y olvidar que hay que entregar el corazón.

II
Profundo,
inmenso,
incomprensible a mi razón
es el infinito más pequeño,
un vuelco al corazón,
que hace inexistente la distancia entre los dos.

Diseño: Eugenio Robleda
Texto: Heriberto Cruz

Liturgia nocturna


Hoy, queridos amigos, en esta noche tormentosa he de confesarles mi mayor defecto —y por consiguiente mi mayor virtud—. Y me abro en desahogo tal vez porque no tengo alguien más con quien platicar, o porque siempre es buena la opción de conversar con algún extraño —que ustedes sin serlo demasiado—, sirvan de confesor y devoradores de pecados.
Dejo pues, expuesto mi tórax deshuesado ante las palabras salpicadas de verdad, y sirva este ejercicio para devolverme lo que he perdido en el trayecto de esta vida implacable; y sin más, mía.

Me he preguntado miles de veces si existe mañana, si el vacío que me embarga será llenado, o de alguna forma removido de mis entrañas —y he tratado de responderme con vehemencia—. Y siempre llego a la conclusión de que no hay más en el futuro que el destino —esa parte de la existencia que nos tocó irremediable e impuesta—; he de afirmar que eso me llena de desesperanza, que la certeza del cambio se desvanece ante el irrefutable argumento: “Esto es lo que corresponde a mi vida.” Y sin doblar las manos, veo como se desparraman mis sueños líquidos por el suelo, bajo las plantas de mis pies —cruel metáfora: mi existencia sobre aquello que me da la vida—. Siempre me admiro de mi reacción inminente: la estupidez de hacer el intento por recoger en pócimas las quimeras vertidas, que cual fluidos de mi cuerpo son tragadas por el mundo. Justo en ese momento me debato entre la necesidad de pelear y salir corriendo al campo de batalla, o de darme por vencido en esta lucha sin tregua, sin bandera blanca, sin derecho a ser prisionero. Y me lamento, y me digo, y me hago, y me castigo, y me rebelo, mientras él sólo me dice: “Cada quien forma su propio destino.” Y caigo desarticulado, desadjetivado y siento que la vida se me va de largo.
Y recurro cual mendigo al amparo de su cuerpo —sí, al de ella—, y busco la fuerza en su mirada, el aliento prendido a su boca que sirva de bocanada, de ánimo, de esperanza, de valentía ante la nada. Y nada, debo aclarar que no es por ella, es por mí y este vacío que se me atraganta y en días me hace pensar y pensar y pensar, dejando de lado lo que siento y lo que quiero: ella es parte de mis más profundos sueños.
Y mi necedad me sobrepasa, ¿quién hay que no quiera lo que quiero? Sólo un momento de paz entre tanto desosiego. Lo juro ella es un anhelo, es la única habitante de mis sueños. Y podría morir, y muero por estar más allá de la existencia misma, sólo en el diario devenir de días rosas y grises, de miradas tordas llenas de amor y de cansancio, de caricias secas y de besos blandos, salvajes y atolondrados. ¡Y no puedo! No porque no quiera o no deba: sólo es que no puedo.
Ese amigos es parte de mi mayor pecado, el que a pesar de desearlo con el corazón y alma, hay que cosas que en la vida no puedo; no siempre lo puedo todo. Y la desesperanza se vuelve una soledad acompañada, apegada al concepto modernista del amor… y sólo pienso en que las cosas sean como quiero, como las deseo —y esto queridos amigos, es mi mayor virtud y defecto—: Ser un hombre apegado a sus sueños.Sea pues esta noche marcada en mi memoria como una noche de una confesión larga, de abrir los ojos y dejar escapar por ellos el alma: que si los sueños no son realidad, tal vez haga faltar luchar más por ellos…[aunque en ello se vaya la vida y los sueños queden incompletos].

martes, 26 de mayo de 2009

De soledades III


La certeza de la noche es la misma que tenemos todos ante el futuro: siempre sorpresivo y fortuito. Escapado de las añoranzas, de las evocaciones, de los míseros recuerdos que tengo de mi cosechando la felicidad entre los prados de esta vida. ¡Qué momentos! ¿Cuánta felicidad cabe en la palma de la mano? Tal vez la misma que se posa sobre nuestros labios desnudos de tanto decir verdades completas, llenas, a medias o a cuartos menguantes. Sí, igual que la luna, exactamente igual que la esfera plateada de lúmenes marmoreos, de brillos argentinos de vacíos luminiscentes en esta noche oscura. Parece que la verdad sigue sus fases de acuerdo a la temporada, al calor y al frío, y su única certeza es que sólo hay cuatro cíclos lunáticos: el amor, el vacío, la soledad y la nada. Hoy, yo que tanto hablo de nada me siento más vacío que el amor que profeso a la misma soledad. ¡Vacuidad de mis amores, de mis sueños noctámbulos, de mis frases incompletas, de mis noches sin días, de mi amor desolado! ¡Cuántos vericuetos para decirme que estoy solo! Solo, que el mundo abre sus fauces para tragarme entero porque si lo hace por pedazos renazco de mis propios argumentos. Soy un mentiroso, de verdad, creeme soy un gran mentiroso. Eso sí, mi única certeza es la transformación y el cambio... aunque siga siendo el mismo de hace algunos ayeres sin nada y con el alma vacía, tanto que no tengo ni una moneda para pagar a Caronte, a lo mejor por eso no muero: no tengo ni para ir al infierno. ¡Cuánta soledad y yo tan pobre! Y no hablo de aquello que tengo, hablo de aquello que no llega ni de noche ni de día ni toca a la puerta ni se levanta para cederme el asiento en este viaje. ¡Cuán solo y cuán acompañado! Saltimbamqui de tercera, de piruetas entrelazadas para sobrevivir, payaso de cabriolas y malabares: bufón de la verdad. ¡Cuánta soledad y miles de noche en celo! De labios tintos y piel blanca, rosada, de curvas, colinas y valles; de declives, aureolas y capullos: de larvas lujuría metamorfeadas en deseo -Mariposa de alas platinas y polvos tecnicolor-. ¿Cuándo llega el amor si ya lo tengo en las manos? ¿Cuánta pinche soledad de rasgos soñolientos? ¿Cuánta de permisos exprofesos? ¿Cuánto es del peaje de este laberinto interminable? ¿Esa es la vida? Sí, aunque no sea justa ni buena ni mala; sólo vida y una, aunque se escape de las manos cual brisa taciturna, fuga nocturna de abrazos aplazados, de cuerpos en batalla, de plazas y zócalos perdidos en nuestra geografía. Sí, aquella que inventamos cuando hacemos de nuestra soledad acompañada noches de amor sin tregua, sin banderas blancas que salven a los heridos de guerra, a los muertos de lujuría, a los cuerpos ávidos salpicados de caricias y desangrados de tantos besos. ¿Cuánta vida en esta guerra de soledades y desesperanza? Soy un mentiroso, un vencido más en la batalla del entendimiento, por eso me vendo fantasías de a peso, por eso me engaño mientras sueño y sueño a la vez que vivo: ¿Acaso no es preferible inventarse un mundo que seguir viviendo en este tan desolado? ¿Dónde están tus brazos y tus labios? ¿Es que he quedado ciego? Sí, el amor es ciego y el deseo es el bastón que nos guía... ¡Cuánta soledad y yo sigo y sigo y vivo! ¡Cuánta vigilia! ¡Cuánta noche! ¡Cuánta alma! ¡Cuán es demasiado para saber cuánto! Por eso la verdad se da en fases: completa, llena, a medias, de cuarto menguante para que yo siga creyendo que la soledad es una compañía irrefutable, es la ortodoxia y el absoluto del lenguaje que vierto para hacerle una reja y que no se escape... ¿Qué haría sin ella? Qué sería sin ella... un solo más, o más solo, o solo mas... Sí, sería un simple solo... ni mas alegre ni más... ¿Qué sería sin ella? Lo que hoy no soy... y lo que sigo siendo.

viernes, 22 de mayo de 2009

De soledades II


Sólo, como siempre más solo, acompañado de una soledad extravagante, de tulipanes amarillos y de medias negras en mi mente, de guantes hasta el codo y del adiós de un día y bienvenida la noche. Sigo enfermo de vacío, de nada, de paciencia y de espera, que ojalá y fuese una venia más, pero es la buenaventura de mi vida. Ayer, precisamente ayer que no dormí, salió mi alma a caminar y se encontró confiada ante la vida, sola ante la vida; y se supo de memoria el sendero que lleva directo a los misterios de la mente: la soledad es la mejor vianda para hacerse acompañar. Y lo entendí, si estoy solo no es porque quiero, es por destino... ¡Dichoso destino! ¡Bendita enfermedad! ¿Existe alguien que no quiera estar solo? Esa es la paradoja, mi soledad no es la mía sigue siendo la de todos, la de aquel abandonado, la del poeta muerto, la del silencioso, la del mudo amor, la de diario... esa es la soledad que sudo siempre lleno de vacío, harto de todo, consciente del abismo que se abre a cada paso... ¿Hay ángeles que cruzan el abismo? ¡Ésa que va a su lado es mi soledad! La de noche ataviada de galantes soledades; la que se presenta asimisma como muerta y siempre está viva, de dulces bembos carnosos, llena de ansiedades y de deseos, ocupada consigo, conmigo... Es mi consigna: llevarla por siempre, lado a lado, juntos de la mano caminando, ella viviendo y yo de ella enamorado... ¡Puta vida! ¡Pinche vida! Siempre llena de soledades y martirios acompañados, de caricias azúcar y de grandes males, de orgasmos fresa y besos de chabacano... Esa es la sentencia que no hay soledad si no se está acompañado... ¡Maldito corazón! Si late y se quiebra, si vive y se aterra, si se congela ante su propia provocación en busca de compañía, en busca de ella, que se disfraza de mujer, de esposa, de amante, de puta, de todas y sigue siendo una, y es mía, siempre llena de soledades y pretextos, de ternuras, de tersas carnes y huesos... Esa es la verdad, que es mia, es mi vida, es mi consigna; es la dulce pena de una noche cualquiera de este cualquiera... Y no importa si estoy solo, siempre solo harto de mi mismo... [Me lo dijo mi alma regresar mientras yo no dormía]. Y entendí que más que todo, la soledad es mi eterna compañía...

martes, 19 de mayo de 2009

Necesidad

Imagen deformada de http://www.lasexologia.org


Si voy a casa,
te imagino dispuesta,
con el deseo entre las piernas.
Lo cierto es que no me acostumbro
a soñar deseos sueltos
eternamente rodeados de aire.

Siempre llego solo,
yendo sin camino, a ninguna parte,
Siempre vuelo solo,
creyendo tu cuerpo mi paraje
y sigo soñando deseos,
deseos húmedos al lado de nadie.

Déjame sentir…
Necesito que lo creas:
del destino marioneta
sólo siempre solo,
estoy en ti aunque no me veas.

Déjame sentir…
Quiero que lo creas,
que no lo entiendas:
que sólo, siempre solo,
vivo junto a ti aunque no me veas.

¡No estoy loco!

Sólo necesito vivir,
que dejes de ser nadie…
Necesito confiar en alguien…
Necesito confiar en alguien…


(Agradecimiento a Amaral, por la inspiración de esta noche…)

viernes, 15 de mayo de 2009

De soledades


Puedo entre abrir los ojos
y seguir soñando,
o continuar pensando que estoy vivo,
o sencillamente, sólo seguir creyendo
que estoy aquí por mi destino,
de ser inocuo:
simple payaso de lo inhóspito,
complejo andamiaje de lo vacuo,
solo, siempre solo;
graciosamente enamorado,
enamorado del fuelle de oxígeno
que hoy, por desgracia me mantiene vivo.

¡Y es que me importa un pito la soledad!
Aquella de calles largas,
de manos sucias,
de besos cortos,
¡odio la vaguedad de los amores fatuos!
Adoro las pesquisas de los amantes de contrabando,
de caricias escondidas,
de lúbricas partes,
de culos encendidos.
¡Aquellas de los grandes orgasmos cuando toman bando!

¡Es que me importa un pito la soledad!
Si camino mientras ando,
ando en hinojos, caído,
de bragueta cerrada,
y calzones humedecidos.
Solo, siempre solo;
castigando mis sueños
de un futuro mejor del pasado presente que he vivido.
Sólo por esto me mantengo vivo:
para estar solo,
siempre solo,
aunque la soledad me importe un pito...

jueves, 14 de mayo de 2009

El árbol de los sueños

Imagen deformada de http://www.educared.org.ar



Esta noche dejo de lado las palabras descritas para los corazones rotos -es que el corazón también se hace añicos por la ausencia-, y abandono las historias hilvanadas sobre la vida para imaginarme rodeado de la fragancia de tu cuerpo desnudo en medio de la habitación que tan bien resguarda nuestros anhelos. Me pienso en el paraje de tu piel, de ricos paisajes y de prados retozados entre las caricias que tanto nos damos, y en días anhelamos.

Pienso en el árbol de sueños que crece entre nuestras manos, y que pensamos de grueso tronco y frondoso remate, de frutos sueños que despiertan al tacto después de su letargo.Y lo sentimos florido, nacido de la semillas sembradas sobre las sábanas después de arar la tierra en cada entrega, entrega que llega luego de estar postergada. Y lo sentimos de sueños soñados para detener el tiempo y hacernos el propio de sueños brazos, de sueños besos, de mundos entrelazados, de dulces frutos orgasmo, del momento de quedar enramados, atados, cubiertos por la sombra de ese árbol de sueños que crece a cada caricia entre nuestras manos.

Y lo soñamos por la eternidad de esta vida, y queremos parar el tiempo de entregas y de risas, de horas grises, de venías perdidas, sueños de celo, de hambre del cuerpo, de labios juntos, de huecos llenados: sueños locos de vida, de sacar la chequera y depositar el alma entre tus brazos, de quedarme vacío al finalizar cada domingo, de paciencia y de la promesa de pronta entrega, de cierta estadía, de tu mano mía, de tu mirada prendida al sueño de soñar nuestra vida.

Y me pienso en el paisaje de desnudez florida, del calor de cuerpo calentando el agua tibia con que se baña mi hombría, la poca salvedad de mis días, y el ardor de tu pecho que sueña en seno por que te haga mía... y en tus verdes prados no dejo de soñar que rápido pasa el tiempo, y que pronto se va la vida, y no dejo de soñar con el sueño de soñar nuestra vida, y apesar de soñarlo lo quiero de verdad, aunque eso signifique cortar el árbol de sueños que crece entre nuestras manos...

miércoles, 13 de mayo de 2009

Destino


Esta noche he soñado las lunas de tus dedos abriendo este cielo gris, teniendo cuidado de no lastimar las últimas imágenes, que celoso, guardo de ti. Es que no quiero dejarnos caer en el olvido, como las arenas de la vida caen para formar las dunas de la incertidumbre de un futuro que no llega.
Véeme, soy un hombre con las manos sucias y una mala estrella; sin más que las letras sobre el teclado y una multitud de sueños sueltos, libres para enfrentar el rigor de la noche eterna en un acto de esperanza por ver llegar la luz de la mañana.
Tanto tiempo hemos vagado sin rumbo sobre los mares de sueños sin sentido; que al romper hoy nuestras olas sobre los reales acantilados se han fragmentado en dulces quimeras y en tristes utopías de una vida juntos, caminando lado a lado por el infinito y su profundidad. Y hoy, no sé qué sembrar entre los mares de tus adentros, en la inmensidad de tu ser. Y me quedo pasmado con mis manos vacías y mi mala estrella ante la posibilidad de verte partir.
Véeme, desnudo ante tus ojos, ante tus noches de mujer independiente, ante los te amos que te guardas... Véeme desnudo ante la fuerza de tu ternura y el golpe del destino: se pueden coleccionar noches sin ti; llenando cada evocación del sabor de la sal de tus vivencias que llevas impregnada en tu piel. Se pueden coleccionar noches sin ti, a pesar de llevarte adentro.
Véeme, sólo soy un hombre lleno de vacíos y recuerdos, de imposibilidades y de malos ratos, de madrugadas largas tras una noche de espeso llanto... Sólo soy un hombre más sobre la tierra, pero tal vez el único que puede llevarte con él a pesar de la distancia...
Y eso sólo es algo más que la querencia, es destino...

¡Por favor, una noche pequeña!


Si la noche fuese más pequeña sabría que eres mía, que la madrugada te sorprendería entre mis brazos y el amanecer en mi pecho, pero ante la longitud de la noche sólo puedo preguntarte, en verdad, ¿eres mía?
Parece que la pregunta es absurda, pero, ¿es cierto que nos pertenecemos? ¿Qué alguien escribió una novela sobre nosotros? ¿Será que somos pareja de papel? Y es que parece jugamos el juego retocado de los juguetes vívidos de noche y entonces hacemos la existencia a nuestro antojo, y de verdad en la noche parece que no estamos solos, o que nos acompañamos en nuestra soledad... ¿Cuándo será el día en que nos pertenenezcamos aún de día? ¿Cuándo dejaremos de jugar a la casita? ¿Cuándo dejaré de extrañarte si ya te extraño tanto? ¿Se puede vivir atormentadamente solo? ¿Es necesaria esta soledad? ¿Qué razón hay para pasar tanto tiempo lejos? ¿Qué razón? Sí, te lo pregunto a ti, me lo pregunto a mi y, ¡chingada madre! A Dios... Alguien más pudo escribir nuestra vida de pareja de papel... y es que no hay más que la tristeza sobre el teclado, que las últimas lágrimas de esta pinche soledad, de saberme celoso y estúpido, de no verte, de acumular días sin ti en mi tarjeta de solitario empedernido...
¿No te cansas de esperar? ¡Y qué si es un amor de verdad! ¡Y qué! Qué puede importar en noches como hoy si seguirán siendo igual de largas estés o no estés, esté o no esté, estemos o no... No entiendo, cuál es el motivo de extrañarte tanto, no entiendo cuál es la lección que debo aprender, no entiendo la vida ni los sentimientos que alberga la noche, si irremediablemente parece hemos de estar solos...
Y es que en noches como hoy pierdo la fe, si es que hay alguna ante la cual deba redimirme...
Y hoy no sé qué hacer, si volverme loco, si abandonarme al dolor de extrañarte o si hacerme pendejo y pasar por alto lo que parece tan sencillo y tan normal... ¿Habrá algo que hacer? ¿Qué hacer? Si lo hay, puedes indicarme el manual para estar juntos, para sabernos, para compartir la vida... Eso tal vez sea lo peor que creo no hay vida sin ti, y eso puede ser parte de una grave incomprensión al miedo que me da la vida... Yo tan pleno y tan pendejo, tan libre y esclavo, tan... desesperado... ¿Acaso entenderá Dios que nosotros también tenemos planes y deseamos vivir? ¿Acaso lo entiende? Y si lo entiende, ¿qué gana con retrasarlos o con hacerlos a un lado? Él es eterno y tiene todo el tiempo del mundo, yo no creo pasar de los setenta años, ¿debo esperar el tiempo correcto?
Hoy, por esta noche quisiera volver el tiempo atrás y cambiar algunas decisiones, y liberar mis manos para poder estar junto a ti, y hacerte mía y pertencerte... pero no puedo... y me pienso solo aún contigo al lado, y no es que quiera estar solo, es que parece debo estar solo... y hay noches en que la soledad sabe a mierda, a mierda... Por eso tal vez si esta noche durara menos podría llegar mi tiempo y ser feliz a tu lado... a tu lado... ¡qué bien suena!
Qué dura es la realidad cuando no corresponde con creces a nuestros sueños, ese es el contraste de la noche: que muera por estar contigo y que no pueda... ¡eso es la soledad del solitario! ¡Esa es la duración de la noche en desosiego! Eterna, interminable, plagada de momentos, carente de rezos... Por eso te pregunto una vez más, ¿eres mía? ¿Nos pertencemos? ¿Seremos los dos? O sólo yo y la noche interminable carente de calma, que tortura mi pobre alma: hoy, en esta noche cansada... cansada de estar sin ti... sin ti, que apesar de serlo todo hoy eres nada... nada...
¡Jamás pensé decirlo la nada me mata! Me mata de escorpiones y besos tiernos llenos de veneno, de corazas indescifrables, de tenazas caricias, de colores con sabor a noche... y no vendrás hasta el fin de semana, y yo con noches largas de escorpiones soñados, sexies, lacerando mi carne y mi pobre alma... Eso es la soledad y no mamadas, una soledad que empieza cada fin de semana y dura cinco días, o diez días o veintiún días... Da lo mismo si mis noches son largas... largas como los pasillos del laberinto de mi abandono, que ya no sé si es por mi, por ti o por destino... Habrá que sucumbir mientras seguiremos siendo una linda pareja de papel, de poesías no dichas, de frases escondidas, de palabras exquisitas, de sueños creídos, de imposibilidades y de razones, de cartas aplazadas, ¿eres mía? ¿Cuándo regreses seguirás siendo mía? O de verdad voy a estar solo, enfermo de nada y de vacío... de vacío. Anda, dime la verdad... aunque suene a espada, a catarsis, a metamorfosis, a muerte o a soledad... a una soledad donde yo no pueda dejar de amarte...

[Para el amor de mi vida]

martes, 12 de mayo de 2009

De luto por un gran genio del rock español

Foto tomada dehttp://www.elpais.com/articulo/cultura

Madrid, 12 May (Notimex).- El cantante madrileño Antonio Vega, quien saltó a la fama con el grupo Nacha Pop, falleció hoy en Madrid a los 51 años víctima de una neumonía, confirmó un portavoz de la Sociedad General de Autores (SGAE).

El músico, que llevaba varios días internado en estado crítico en un hospital madrileño, ingresó de urgencia el pasado 23 de abril aquejado de una neumonía aguda que le hizo empeorar el cáncer de pulmón que sufría.

Tras ser hospitalizado, se informó de la suspensión de un concierto que Vega tenía previsto ofrecer el día 30 de abril en Almería, en el sur español.

El cantante, ídolo de toda una generación, comenzó su carrera en 1978 al frente de Nacha Pop, grupo que fundó junto a su primo Nacho García Vega, y 10 años más tarde inició una trayectoria en solitario.

martes, 5 de mayo de 2009

Promesa nocturna

imagen modificada de http://www.linkmesh.com/


Cuando la tarde muera y llegue al cielo la gran esfera plateada te pido que le des la bienvenida a los ángeles, y si puedes, sólo si puedes les abras tus brazos para que se sientan hombres por unos instantes. No te preocupes te desean pero no pueden besarte como yo lo hago, no te alteres ni te pongas nerviosa sólo sentirás un poco de frío estremeciendo tu interior, sí, un poco de frío para cada uno de tus órganos; pero no te preocupes ellos no pueden calentar tu vientre como lo hace mi lengua atareada en el albor de cada madrugada.
Por favor, sólo te pido que les des la bienvenida hace tanto que no son hombres, hace tanto que no saben del olor y del sabor de una mujer. Por eso esta noche diles hola mientras bajan en picada extendiendo sus alas... diles hola y enarbola tu mejor sonrisa hace tanto que no saben de la risa y del amor...
Sabrás que vienen por la pequeña brisa nocturna golpeando tu ventana, por el color metálico y los lúmenes marmoreos que te bañarán como estrellas bajadas de la galaxia más cercana, y porque tu corazón brincará de alegría, de ganas de ser por un instante la mortal más feliz de esta tierra sobre calentada.
Los verás haciendo estelas en el firmamento, jugando a vivir con lo que queda de sus cuerpos, siempre tan llenos de deseo, de un deseo que no entienden porque sólo tienen de él su recuerdo. Los verás serpenteando con el pecho henchido de placer, el placer de volar libres a pesar de ser viejos esclavos de la carne: es que sólo tienen memoria de sus sentidos y carecen de sentimientos.
Pero está alerta, que aún sin sentimientos pueden amarte con el amor más puro, porque sólo es el recuerdo de lo que ellos creen que sienten, es que al ser perfectos olvidaron el corazón en esta tierra. Por eso ten un poco de piedad, y esta noche diles hola y abre tus brazos para darles la bienvenida... y por favor, aunque te tiente la idea no les hagas el amor, espera a que llegue yo, uno de esos días en que muere la tarde cuando se oculta el sol y alcanza su cenit la gran esfera plateada... ¡por favor, sólo espera a que llegue yo!

Ilustraciones de Alma de Juguete por: Enrique Zaragoza

Este soy yo...

DE MI han dicho...Nació envuelto en la terrible sospecha del ser humano —él siempre quiso ser árbol, águila o imagen tras el espejo— un 13 de diciembre de 1972, en la ciudad más avasallante y más hermosa del mundo: el Distrito Federal.Desde pequeño creció con lunas en los dedos e ideas itinerantes colgando del cabello, ávido lector de tiras cómicas y de cuentos infantiles permitió a los seres mágicos, divinos y leviatanes arrullarse en su cama tras el profundo canto de las sirenas.Creció, y mientras decidía que hacer de su vida, en cada luna llena besaba las almohadas imaginando al amor de su vida. Por fin, una mañana decidió estudiar derecho, algo que le salió muy chueco porque abandonó la carrera para estudiar periodismo, dando por concluidos tales estudios en el PART, a la vez que rocanroleaba como oso en brama tras una batería.Años más tarde decidió llevar la música en sus adentros y trabajo como negro en la redacción del departamento de cultura de Radio Educación (de vez en cuando se aventaba un palomazo como productor del programa “Su casa y otros viajes”), todo esto sucedía mientras estudiaba un diplomado de Literatura y Periodismo en Casa LAMM. Las letras —aún las de pago— siempre le han perseguido, al igual que la radio, por tanto, trabajo como productor de la serie “Impulso Humano” en Radio Universidad, no sin antes pasar por la Subdirección de Logística Informativa del GDF, algunas agencias de publicidad y la coordinación de medios de IH, A.C.Por fin, el 12 de noviembre del 2005, su destino le alcanzó y se puso a escribir como secretaria ejecutiva después de una huelga, y dio a luz a varios chamacos, y con el único fin de darle de comer a su prole, actualmente se dedica al desarrollo de documentación administrativa para diferentes empresas y alguno que otro trabajo de producción en audio (es cierto, en México vivir de las letras, que no sean de pago, está de la China Hada).Por cierto, el nombre de sus chamacos son:* El eterno idilio entre las mariposas y las hormigas, 2007.* La caída de la luna, 2006. Noveleta rosa.* Alma de juguete (anhelos para el niño que nunca debiéramos olvidar), 2006. Cuentos ¿infantiles?* Egomanias y la Llantitos (cuento – lógia), 2006. Recopilación de 20 años de cuentos darkys y existenciales.La mayor parte de las veces me llaman ¡Hijo de la chingada! ¡o de tu madre!, bueno, la mía... aunque últimamente me he aficionado a ese término tan común y que sólo me sabe si proviene de sus labios y que juntos creemos es para toda la vida (chance y para algunas más).En fin, que de mi la gente puede decir todo y a la vez nada, tengo muchos nombres, lo cierto es que tengo buen corazón aunque lo disfrace de mil y un calamidades...

Rolas de la banda "Nívola_Cría Cuervos" (Quintanar/Vargas/ Cruz)