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viernes, 28 de marzo de 2008

4.- La caída de la luna (interferencia 2)



— Esta buena la selección de las canciones —dice el Gordo— tenía un rato que no escuchaba algunas. Por cierto ¿hay que ponerle un apodo al chavito?
— Pues dile por su nombre.
— Nel, ¡eso no es de caballeros! —afirma serio— hay que darle sentido a su vida, un regalo para siempre.
— Ni que fuera res, o ¿piensas embarazarlo? —me burlo—.
— ¡No mames! Se me dan las niñas de 19 ó 20 años, pero los chavitos, no. ¡Hay güey! De pensarlo hasta me da urticaria.
Se rasca la cabeza y la panza al mismo tiempo. Pero tiene razón, una vez bautizado, se le conocerá por ese mote toda su trayectoria, claro, mientras trabaje en alguna estación de radio.

Recuerdo mi afición por las ondas radiales desde muy temprana edad, mi padre escuchaba La Pantera, Radio Éxitos y con el tiempo Universal FM. Crecí con canciones de The Beatles, The Rolling Stones, Led Zeppelin, The Yardbirds, Janis Joplin, The Who y otros más de aquella época, de cuando mi papá cantaba en los Blue Caps o Las Calles, me supongo que antes del 69. La primera canción escuchada, en esa cortedad, fue Let it be y sí, creo que me marcó para toda la vida: “Déjalo ser, déjalo ser y habla palabras de sabiduría, déjalo ser, déjalo ser y encontrará la respuesta”.
Con el tiempo mi despertar se veía fortalecido por el clásico: “¡Ya levántate!”, que gritaba alguno de los locutores de Sedoma la Modorra, emisión matutina de Hits FM, una loca y bien lograda estación con música no tan vieja y con fuertes guitarrazos y tamborazos. Fue una lástima, murió para dar paso a Estéreo 97.7, por supuesto (aunque digan que no), después de la transmisión del concierto del TRI, en el cual, Alex Lora gritó: “Un saludo a papá gobierno”, y las mentadas de madre no se hicieron esperar. Se escuchó un click y la estación salió del aire. Años más tarde sabría que en la torre de telecomunicaciones tienen un switch para cada frecuencia, sea concesionada o permisionada.

Tuve que buscar en el cuadrante otra estación y para mi fortuna encontré ROCK 101, en el 100.9 de FM, y mis oídos se llenaron con las voces de cada uno de los locutores que hacían posible emisiones como: Argonáutica, Naufragio, Idea Musical, Los cuernos de la Luna, Descelofaneando, Lado B, Gaveta 13, La Puertita Antiradio, Salsabadeando y demás programas plagados de la música de los 80.
U2, Peter Murphy, The Cure, OMD, Talk Talk, New Order, Leonard Cohen, Tons on Tails, Siouxie, The Police, Rush y tantas bandas que sería ridículo tratar de acordarme de todas. Fue una época dorada. En las noches de entre semana podía escuchar Noche Mágica de WFM, 96.9, y antes, Rock Olé y Fusión: no podría olvidar la explosión del rock en nuestro idioma.

Lo cierto es que la radio no ha vuelto a ser la misma.
— 5, 4, 3, 2 —el Gordo ordena por el talk back—.
Para relajarse le dice algo al chavito de servicio social, se lo trae jodido.

[Identificación: La caída de la luna]. [Cue].

— Les recuerdo los teléfonos del cuarto de sorpresas 52393540 y 41, marquen, lancen una moneda al aire y pidan un deseo. Veamos si este 27 de noviembre del 2005, la luna deja en su caja de regalos la realización de alguno de sus anhelos. [Flash]. Esta noche la estamos dedicando a los encuentros, a los reencuentros, a ese momento dónde la magia se aparece y se burla de las disposiciones y los planes que, con tanto esmero hacemos para nuestra vida. Dicen por ahí: a dónde quiera que viajes, tu hogar es junto a la persona que amas. ¿Puedes reconocerlo a simple vista? ¿Es ridículo creer en el sendero marcado hacia los brazos de alguien? ¿Ese es tu hogar, fuera de casa? Ellos son The Smiths y la rolita There Is A Light That Never Goes Out. [Identificación: La caída de la luna].
“Take me out tonight
Oh, take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one, da ... Oh, I haven't got one…”


Aquella noche pusiste tus manos sobre mi brazo y supe que eras especial, había una sensación de tranquilidad, me estremecía de arriba abajo al sentir tu cercanía, y la dureza en mi corazón se desmoronaba cual caramelo en la boca. Una sensación de paz me invadía hasta hacerme sentir en el lugar donde las ideas se calman y la marea de las inquietudes puede subir desparramando sus delicias sobre la tierra. Supe esa noche que podría estar a tu lado sin mayor complicación, con el sentido de la sencillez implicando el arte de amarte, aunque desearas estar desconectada y no te importara más allá de una amistad:
— Mira la luna —dijiste señalando el cielo despejado de esa noche del 12 de noviembre—.
— Está tan cerca, es tu regalo de cumpleaños —dije— parece que la luna se cayó.
Y efectivamente siempre he creído que la luna hizo un hueco sobre la tierra y nos dejó una caja de algún material viejo y argentario, al abrirla hemos descubierto mil y un cosas, detalles sin explicación ni sentido. Sólo quería estar contigo, no olvidarme de la luz de luna, ese resplandor vigente, eterno y sin salida de mi vida.
“To die by your side
Well, the pleasure, the privilege is mine.
Oh, There Is A Light And It Never Goes Out.”

[Identificación: La caída de la luna].

Dulce envoltura (mariposas en tu cuerpo)


“Él la ve de frente y se pierde en la templanza de sus ojos... reconoce el edén y los jardines colgantes sembrados por las miradas tiernas, deseosas y acarameladas, de cada vez que se ven.

Ella lo ve de frente y se pierde entre sus brazos… recorre despacio la geografía de su apego y los encuentra cual nudo de corazón cautivo, unidos por el único lazo reconocido: el amor que se profesan.

Él la ve de frente y se pierde entre sus pensamientos… le dice que todo importa cuando está con ella y la razón por la cual su universo se resume al sentimiento naciente del movimiento de su cadera.

Ella lo ve de frente y se acuerda… le enseña el poder y hechizo de sus manos, le muestra el silencio en flor de sus labios, cual suave susurro de un te amo como jamás había amado.

Juntos, ella y él, sin espacio entre sus cuerpos, siembran flores del color de su delirio y reino de su encuentro, de la locura que los embarga y la cordura que los centra, de un principio sorpresivo y una historia sin final, y de su única certeza: un futuro incierto.

Juntos, envueltos en una caricia sutil, llena de esperanza, forman un poema de letras desgajadas de sus más íntimos pensamientos, salpicando a ritmo cada frase para formar sólo un verso de cascadas portadoras de vida, de sueños regalados, caricias aprendidas y silencio en los labios…
Juntos tejen su capullo, artífices de hilos dorados del ayer de hace unos meses y de hilos argentarios de su hoy. Hacen su nido de puro sentimiento, pensando en despertar juntos una mañana venida del para siempre…”

— Este es tu presente, el futuro no te lo puedo decir —él le dijo mientras la miraba de frente— lo único que puedes hacer es creer.
Ella lo miro de frente y le dijo:
— ¡Te amo! Mientras daba las últimas puntadas, al capullo, con hilos dorados y argentarios.
Juntos, se besaron.

Epílogo
Tal vez, esta sea la razón por la cual aquellos que se aman de verdad sienten mariposas revoloteando por su cuerpo

Demonios perfumados (del libro 33 tornillos en plenaria, por: Keshava Quintanar Cano)

A Heriberto Cruz Resendiz,
valiente hermano por adherencia



A Beto le encantaba vestir sus demonios y ponerlos en las repisas de su recámara. Cada vez que hacía un nuevo amigo o una nueva novia, los llevaba a su habitación y les decía en tono solemne:
— ¡Mira te presento a mis demonios!
— ¡Órale están de poca! —respondía el visitante, a veces con groserías o de forma cursi, dependiendo de la boquita.
— ¡Parecen alebrijes!
— Sí, pero los primeros son mis demonios de la prepa —les decía— ¡Ahora, chécate estos!
— ¡Qué chido! ¡Demonios de peluche, con trajes de marinerito y hasta perfumados! ¡Están de poca! Oye, güey, me cae que estás bien loco, pinche Beto, ¡eres todo un artista!
— Mira: éste es mi último demonio, se llama Rexor y tiene un estilo minimalista.
— ¡Sale minimalista y todo!
— Sí, ya no me gusta ponerles tanta cosa. Aparte de que es una chinga, como que ya no está inn. Tengo mis demonios barrocos, ilustrados, clásicos y hasta Avant Gard, pero ahora, en este nuevo periodo artístico, ya nada más les pongo nombre y una que otra garrita.
— ¡Estás cañon, mi hermano!
Pero Beto no sabía lo vengativos que pueden ser los demonios y que hay infiernos hasta para el mismísimo Belcebú. Pero se enteró y, con mucho dolor, cuando Legión lo enfundó en unos minúsculos calzoncitos rosas, aplastándole los testículos e inaugurándole una fea estría en el culo. Acto después, el demonio le susurró al oído:
— Ahora sí cabrón: ¡bienvenido a mi infierno! A ver qué sientes ahora que estás en mi repisa. ¡Mañana te voy a hacer mi muñeca!

Ilustraciones de Alma de Juguete por: Enrique Zaragoza

Este soy yo...

DE MI han dicho...Nació envuelto en la terrible sospecha del ser humano —él siempre quiso ser árbol, águila o imagen tras el espejo— un 13 de diciembre de 1972, en la ciudad más avasallante y más hermosa del mundo: el Distrito Federal.Desde pequeño creció con lunas en los dedos e ideas itinerantes colgando del cabello, ávido lector de tiras cómicas y de cuentos infantiles permitió a los seres mágicos, divinos y leviatanes arrullarse en su cama tras el profundo canto de las sirenas.Creció, y mientras decidía que hacer de su vida, en cada luna llena besaba las almohadas imaginando al amor de su vida. Por fin, una mañana decidió estudiar derecho, algo que le salió muy chueco porque abandonó la carrera para estudiar periodismo, dando por concluidos tales estudios en el PART, a la vez que rocanroleaba como oso en brama tras una batería.Años más tarde decidió llevar la música en sus adentros y trabajo como negro en la redacción del departamento de cultura de Radio Educación (de vez en cuando se aventaba un palomazo como productor del programa “Su casa y otros viajes”), todo esto sucedía mientras estudiaba un diplomado de Literatura y Periodismo en Casa LAMM. Las letras —aún las de pago— siempre le han perseguido, al igual que la radio, por tanto, trabajo como productor de la serie “Impulso Humano” en Radio Universidad, no sin antes pasar por la Subdirección de Logística Informativa del GDF, algunas agencias de publicidad y la coordinación de medios de IH, A.C.Por fin, el 12 de noviembre del 2005, su destino le alcanzó y se puso a escribir como secretaria ejecutiva después de una huelga, y dio a luz a varios chamacos, y con el único fin de darle de comer a su prole, actualmente se dedica al desarrollo de documentación administrativa para diferentes empresas y alguno que otro trabajo de producción en audio (es cierto, en México vivir de las letras, que no sean de pago, está de la China Hada).Por cierto, el nombre de sus chamacos son:* El eterno idilio entre las mariposas y las hormigas, 2007.* La caída de la luna, 2006. Noveleta rosa.* Alma de juguete (anhelos para el niño que nunca debiéramos olvidar), 2006. Cuentos ¿infantiles?* Egomanias y la Llantitos (cuento – lógia), 2006. Recopilación de 20 años de cuentos darkys y existenciales.La mayor parte de las veces me llaman ¡Hijo de la chingada! ¡o de tu madre!, bueno, la mía... aunque últimamente me he aficionado a ese término tan común y que sólo me sabe si proviene de sus labios y que juntos creemos es para toda la vida (chance y para algunas más).En fin, que de mi la gente puede decir todo y a la vez nada, tengo muchos nombres, lo cierto es que tengo buen corazón aunque lo disfrace de mil y un calamidades...

Rolas de la banda "Nívola_Cría Cuervos" (Quintanar/Vargas/ Cruz)